| INFORME. R. Ananth. Representante de Fontilles en India |
|
Chinnakalapet Chupad es un pueblo de pescadores situado a 6 kilómetros de Pondicherry. Allí viven unas 200 familias, la mayoría pescadores, que se han visto totalmente arruinadas por el maremoto. De ellas, unas 15 familias de pescadores han quedado fuera de las listas oficiales de damnificados preparada por el gobierno local para pedir ayudas y alrededor de 10 familias de no pescadores también han quedado fuera de estas listas. Todo ello debido a rencillas personales en el pueblo o a motivos de casta. Por ello, estas 25 familias necesitan una intervención inmediata para su rehabilitación. De momento no es posible llevar a cabo el proyecto de casas porque el gobierno ya no permite construir en el mismo lugar donde estaban sus casas por el riesgo de la zona, sino a 500 metros de la costa. Pero estas tierras no pertenecen al gobierno y adquirirlas llevará tiempo. De momento los pescadores han construido chavolas y algunas estructuras temporales donde poder vivir mientras esperan. En estos momentos, lo más urgente es que recuperen su forma de ganarse la vida. Se ha hablado con los afectados y han decidido formar cuatro grupos de autoayuda: dos formados por unas 7 familias de pescadores y dos por 5 familias de no pescadores. Los dos grupos de pescadores recibirán un barco cada uno, con un juego de 5 redes diferentes para pescar con su método tradicional. Una compañía llamada Ultramarine boat builders pvt. Ltd., que normalmente construye yates y botes de recreo para exportar, ha aceptado construir las barcas, con capacidad para cuatro personas, con paneles de madera, fáciles de montar y mantener por los propios pescadores en el futuro. Las barcas propuestas costarán sobre 15.000 rupias (268 euros). El motor para estas barcas 40.000 rupias (715 euros). Un juego de 5 redes sobre 25.000 rupias (447 euros). En total, una barca que puede dar trabajo a unas 6 personas en dos turnos cuesta unas 80.000 rupias (1.429 euros). Los dos grupos necesitan 160.000 rupias (2.859 euros). Los otros dos grupos quieren iniciar actividades comerciales. Uno intenta abrir un pequeño quiosco que cuesta unas 25.000 rupias (447 euros) y otro una tienda de grano que cuesta 75.000 rupias (1.340 euros). En total, los cuatro proyectos costarán unas 260.000 rupias (4.646 euros). Un abogado llamado Mr. Lakshmi Narasimhan ha aceptado ser nuestro asesor legal sin cobrar por sus servicios. Los miembros de los grupos se reunirán con él de forma individual y le darán toda la información relevante para registrar los grupos ante las autoridades gubernamentales. Una vez los grupos tengan carácter legal, abrirán sus cuentas bancarias en el Bharat Overseas Bank, Pondicherry. Estos grupos obtendrán un préstamo del banco para comprar lo que necesiten (barcas, materiales ). Sin que ellos lo sepan, estos préstamos están garantizados por los fondos puestos en el banco por IISC Tsunami Relief and Rehabilitation Fund. Los intereses de los préstamos serán asumidos por el fondo pero los préstamos tienen que ser devueltos por los grupos. Si más grupos se interesan por fondos y dependiendo de la viabilidad de sus proyectos, serán ayudados en la medida de lo posible. Si el gobierno, mientras tanto, consiguiera tierras para la reconstrucción de las casas y otorgara ayudas, cualquier insuficiencia en estas ayudas se podrá obtener también como un préstamo a los grupos, por el total requerido por los miembros. Las asignaciones del gobierno para necesidades profesionales tendrán que ser reembolsadas hacia los préstamos en vigor. En estos momentos, se calcula que los pescadores pueden devolver fácilmente 5.000 rupias por mes (89 euros). Los primeros 6 meses serán un periodo de observación. Si los grupos devuelven los préstamos regularmente, los programas continuarán hasta que los préstamos hayan sido totalmente pagados. Una vez los prestamos pagados, el dinero en el fondo se usará exclusivamente para construir toilets comunitarias; para mejorar las escuelas existentes y su infraestructura o construir nuevas aulas o bibliotecas; para mejorar los servicios de salud existentes o construir nuevos y para la construcción de salas comunitarias, que se puedan usar para matrimonios y funciones públicas, reuniones, y puedan servir, también, como refugios de emergencia durante el monzón, tormentas y otras catástrofes naturales frecuentes en la zona. El dinero podría ser utilizado igualmente para financiar la escolaridad para los niños pobres del área seleccionada.
|