INDIA : UNA REALIDAD DETRÁS DE LAS CIFRAS

¿Cómo ves la situación de la lepra en India?

Según el gobierno, se eliminará en uno o dos años, sin embargo, los que trabajamos en lepra no lo vemos así. No estamos de acuerdo.

¿Por qué no lo crees?

A pesar de las cifras oficiales, que indican que la tasa de prevalencia está en torno a 1,4 por 10.000 habitantes, en India hay muchos más casos que no salen en estas estadísticas.

¿Por qué ocurre esto?

El gobierno tiene mucho interés en llegar a los objetivos marcados y presionan para que se den de alta casos que habría que seguir controlando, por lo que hay recaídas, contagios… Además no se registran oficialmente muchos casos nuevos que subirían las estadísticas. Hay muchos casos ocultos y los casos nuevos nos indican que sigue habiendo transmisión.

El hecho de que haya casos que no estén registrados oficialmente ¿no puede hacer difícil que reciban la medicación?

Sí, aunque nosotros, estén o no registrados, damos medicación a todos los enfermos.

Y ¿qué se está haciendo para combatir la lepra?

Fontilles, en sus proyectos, ha establecido una estructura sanitaria eficiente donde los sanitarios reciben formación específica y los pacientes los tratamientos necesarios: medicación, rehabilitación, etc.

¿Reciben ayuda del gobierno?

Sí, en estos momentos el gobierno indio está comprometido a apoyar todas las iniciativas encaminadas a la eliminación de la lepra.

¿Qué se hace para mejorar la calidad de vida de estos pacientes?

Se están haciendo muchas cosas, por ejemplo, en Gujerat, se están construyendo viviendas para las familias. Algunas personas tienen pequeñas tiendas y a otras se les ha dotado de carretillas de mano con las que poder salir a vender productos.

También se han formado grupos que se autoabastecen, formados por dos o tres familias de pacientes, que tienen granjas de pollos, los crían y después lo venden.

¿Dónde hay más necesidades?

En los aspectos sociales: rehabilitación de pacientes, reinserción socioeconómica, etc.

El Tsunami en India afectó a comunidades de la costa muy cercanas a Pondicherry, donde tú vives. Un año después de la Tsunami, ¿cómo ves la situación?

Después de tanto tiempo, poca gente habla del Tsunami. Fue una gran catástrofe, donde miles de personas perdieron la vida y muchas de sus pertenencias. En muchos casos se quedaron sin nada. La gente perdió sus casas, sus barcas, etc. Los pescadores perdieron sus herramientas de trabajo.

¿Qué se ha hecho para ayudarles?

Se formaron grupos de unas 6 ó 7 familias y se les ofreció una barca para poder ganarse la vida. El grupo se convertía así en el propietario de la barca, aunque con ciertas condiciones.

¿Cómo cuáles?

Una o dos de las familias de cada grupo serían viudas que, aunque no pescasen, podrían colaborar en el proceso y así beneficiarse también de las actividades del grupo.

¿Cómo consiguieron obtener el dinero para las barcas?

Gracias a Fontilles y a las donaciones de buenos amigos. Pero si dábamos las barcas directamente a los grupos, en una época de tanta necesidad, había riesgo de que las vendieran y volvieran a la situación anterior. Así que se pensó en otra fórmula.

Tuvimos que mediar con los bancos, rellenar formularios, estudiar las condiciones y trabas legales, etc. Pero a pesar de no ser expertos en finanzas lo conseguimos. El banco aceptó conceder préstamos a los grupos por un importe equivalente al dinero que depositásemos en él.

¿Quién se encarga de pagar los préstamos?

Los propios pescadores, a los que se ha concedió un tiempo de dos años para pagar el préstamo. Antes del Tsunami, alquilaban los barcos a comerciantes, que les obligaban a vender sus productos al precio que fijaban esos mismos comerciantes. Esto hacía que apenas tuvieran ingresos. Ahora no tienen que pagar esos alquileres y pueden vender sus capturas a los precios del mercado, por lo que obtienen ingresos para ir pagando. Cuando terminen de pagar, el barco será del grupo.

Y una vez pagados el préstamo, ¿qué pasará con el dinero depositado en el banco?

Se reinvertirá en la comunidad, en educación, centros comunales, reparaciones... y las múltiples necesidades que pueda haber.

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