LA ALEGRÍA DE LOS INOCENTES

Josefina Ramón
Voluntaria en China

Para los pacientes fue una experiencia fabulosa gozar de la alegría y algarabía de los niños que correteaban por todas partes, a pesar del calor sofocante que no logró sofocar el entusiasmo y la ilusión por compartir una día de fiesta con todos los pacientes.

Como prueba basten unas imagines para mostrar un poco de la alegría vivida.

No faltó ni la danza del dragón para darnos una más que calurosa acogida. Todos danzaron, enfermos..niños..del más pequeño al más grande todos entraron en su acogedora panza.

Mereció la pena las horas de autobús y el calor del día por ver dibujadas tantas sonrisas, la de los niños y la de los pacientes que con tanta ilusión los recibieron. Para muchos de ellos, especialmente las ancianas, era toda una emoción poder ver la ternura tan de cerca.

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